Tú y yo solos.
Muro de por medio.Pero con un agujero en el centro
para que nos sepamos solos.
Tú callas.
Yo bordo mi silencio.
Y el muro se ríe de nosotros
con carcajadas de tierra.
Carcajadas de ironía
de burlas y de escarnio.
Carcajadas de nerviosismo,
de inseguridad y de miedo.
Porque ambos somos uno
partido por la mitad.
Y el muro es sólo arcilla
que dos mitades podrían derribar.
No es la pared el enemigo.
El enemigo es el silencio.
Y mientras él exista, dos mitades,
Jamás sumarán una unidad.
Helenio Campos Ocaña, "Arcilla Negra"
No hay comentarios:
Publicar un comentario