jueves, 29 de marzo de 2012

Poema manifiesto

En defensa del cardo y de la ortiga,
en defensa del burro y su rebuzno
y de su condición intrascendente,

a favor de los bosques y su antiguo
modo de ser, a favor de la piedra
que el invierno cubrió de oscuro musgo,

para que vivan peces en las aguas,
pájaros en el aire, rododendros
en los jardines, luces en la noche,

y los hombres se olviden de la prisa
con que van a la nada y no se enteran,
víctimas de un progreso establecido,

para que todo cobre otro sentido
una vez asumido el sinsentido
que es todo, y concentrados en su paso

veamos sin dolor pasar el tiempo
y vivamos minutos, horas, días,
bocanadas de ser, riqueza única,

para que todo vuelva a ser sí mismo,
lo que pasó, lo que es, lo que perdura,
lo que no deja huella de su paso,

para que no dé miedo tener hijos
ni dejar de tenerlos, y el amor
vuelva a ser verdadero, a ser inmenso,

para poder tomar el sol y el aire
y sentarse en la hierba con la gente
y ponerse a charlar largo y tendido,

a favor del cansancio y del descanso,
a favor de los ciclos naturales
y de la rebeldía ante los ciclos,

por los colores y por los sonidos,
por los gustos, los tactos, los olores,
por el juego y el sueño, y los amigos,

en defensa de lo que se ha perdido,
de la paz verdadera, del sosiego,
de la palabra limpia y del silencio.

Jesús Munarriz “Esos tus ojos” (1981)

El trabajo

No comienzan su labor muy de mañana, ni trabajan continuamente, ni durante la noche, ni se fatigan con perpetua molestia como las bestias, porque es una infelicidad mayor que la de los esclavos la Vida de los trabajadores que han de estar a su tarea sin descanso, como ocurre en todas partes, menos en Utopía.
Conviene poner la atención en esto para no llamarse a engaño, pues podía imaginarse que con solamente seis horas de trabajo diario no podrán producirse los bienes cuyo uso es indispensable, lo cual está muy lejos de suceder, porque con este tiempo, no solamente basta sino que sobra para obtener en abundancia las cosas necesarias para la vida y aun las superfluas.
En los países en que casi todas las mujeres (que son la mitad del pueblo) trabajan y los hombres se dan al reposo, además del gran número de sacerdotes y religiosos que no producen nada con sus manos, ni los señores ricos y herederos (a los que el vulgo llama nobles y caballeros), incluyéndose en esta cuenta a toda la caterva de los que sirven a estos últimos de espadachines y truhanes, y a los mendigos que teniendo salud fingen enfermedad por holgazanería, hallaréis que son muchos, los que no producen nada; y entre los que trabajan hay una gran parte que no se ocupan en cosas necesarias, ya que donde todo se consigue con dinero es forzoso que haya muchas artes totalmente vanas, que sólo sirven al antojo y al exceso.
Si los pocos que trabajan se aplicaran todos en los menesteres necesarios a la vida humana, sin duda que bajarían los precios de las cosas, de manera que la vida resultaría mucho más fácil. Y si se juntaran a éstos todos los que viven en el ocio y en la holganza, y se ocuparan en trabajos provechosos para todos (contando con que los artífices de las manufacturas de lujo y los holgazanes consumen cada uno tanto como dos oficiales de trabajos útiles y necesarios) aquellas seis horas diarias bastarían y sobrarían para estar abastecidos abundantemente de todas las cosas necesarias para la vida y su comodidad incluso para los deleites verdaderos y naturales.
Los ciudadanos no se emplean en trabajos inútiles y superfluos, ya que la institución y fundamento de la República se ordena principalmente a que, una vez satisfechas las necesidades públicas, se disponga del mayor tiempo libre posible para que todos gocen de libertad, y desarrollen sus valores espirituales, porque estiman que en esto consiste la verdadera felicidad.
Tomás Moro, UTOPÍA (1516)

martes, 27 de marzo de 2012

Carta a Nuria

Cuánto y cuánto te echo de menos.
Porque un día te conocí y desde entonces te tuve, te tuve hasta hace no se cuanto tiempo, porque no se cuando te perdí, no alcanzo a recordar el débil momento en el que me abandonaste, en el que te arrastré fuera de mi vida, conmigo.
Ya no recuerdo el amarillo, ni tampoco ese olor, ya no alcanzo a vislumbrar mas allá de mis propios pensamientos. No puedo dormir tranquila, no puedo aferrarme fuertemente a ti y pensar, mañana te levantaras conmigo, porque se que mañana no estarás.
Se que todo tiene un limite y que yo decido cual, pero no puedo.
Me he dado cuenta de que te quiero y me haces falta para ser feliz, para querer, y para que otros me quieran, se que dije que te llamaría todos los días y no lo he hecho, “mañana lo hare” pensaba, y cada día era hoy y cada mañana también.
Se lo mal que me he portado contigo, sin escucharte , haciendo oídos sordos a las sabias palabras que sólo trataban de ayudarme, pero espero que no sea demasiado tarde para decirte que quiero estar contigo hasta el fin, que sin ti mi vida no tiene sentido, que sin ti el sentido que le doy a la vida no me sirve, por favor Nuria, vuelve conmigo.
 

Fdo. Nuria

El rayo que no cesa

ELEJÍA A RAMON SIJÉ

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Miguel Hernandez

domingo, 25 de marzo de 2012

El amor libre

Soy el mismo, como antes, enemigo declarado de la realidad existente, sólo con esta diferencia, que he cesado de ser teórico, que he vencido, en fin, en mí la metafísica y la filosofía, y que me he arrojado enteramente, con toda mi alma, en el mundo práctico, el mundo del hecho real. Créeme, amigo, la vida es bella; ahora tengo pleno derecho a decir eso, porque he cesado hace mucho de mirarla a través de las construcciones teóricas y a no conocerla más que en la fantasía, porque he experimentado efectivamente muchas de sus amarguras, he sufrido mucho y he caído a menudo en la desesperación.

Yo amo, Pablo, amo apasionadamente: no sé si puedo ser amado como yo quisiera serlo, pero no desespero, -sé al menos que se tiene mucha simpatía hacia mí-; debo y quiero merecer el amor de aquella a quien amo, amándola religiosamente, es decir, activamente -está sometida a la más terrible y a la más infame esclavitud- y debo liberarla combatiendo a sus opresores y encendiendo en su corazón el sentimiento de su propia dignidad, suscitando en ella el amor y la necesidad de la libertad, los instintos de la rebeldía y de la independencia, recordándola a sí misma, al sentimiento de su fuerza y de sus derechos.

Amar es querer la libertad, la completa independencia del otro; -el primer acto del verdadero amor es la emancipación completa del objeto que se ama-; no se puede amar verdaderamente más que a un ser perfectamente libre, independiente, no sólo de todos los demás, sino aún y sobre todo de aquel de quien se es amado y a quien se ama.

He ahí mi profesión de fe política, social y religiosa, -he ahí el sentido íntimo, no sólo de mis actos y de mis tendencias políticas, sino también, en tanto que puedo, el de mi existencia particular e individual- porque el tiempo en que podrían ser separados esos dos géneros de acción está muy lejos de nosotros; ahora el hombre quiere la libertad en todas las acepciones y en todas las aplicaciones de esa palabra, o bien no la quiere de ningún modo. Querer, al amar, la dependencia de aquel a quien se ama, es amar una cosa y no un ser humano, porque no se distingue el ser humano de la cosa más que por la libertad; y si el amor implicase también la dependencia, sería la cosa más peligrosa y la más infame del mundo, porque sería entonces una fuente inagotable de esclavitud y de embrutecimiento para la humanidad.

Todo lo que emancipa a los hombres, todo lo que, al hacerlos volver a sí mismos, suscita en ellos el principio de su vida propia, de su actividad original y realmente independiente, todo lo que les da la fuerza para ser ellos mismos es verdad; todo el resto es falso, liberticiada, absurdo. Emancipar al hombre, he ahí la única influencia legítima y bienechora. Abajo todos los dogmas religiosos y filosóficos -no son más que mentiras-; la verdad no es una tontería, sino un hecho, la vida misma es la comunidad de hombres libres e independientes, es la santa unidad del amor que brota de las profundidades misteriosas e infinitas de la libertad individual...”

Carta de Bakunin a su hermano Pablo
“París, 29 de marzo de 1845

La relación

Si me proteges continuamente, me quieres con locura,
valoras cada cosa que hago, te conviertes en
mi único apoyo.
Si me invitas a cada rato a que nos
sumerjamos en ese universo en el que solo cabemos tú
y yo.

Entonces, dijo, esta relación no va a durar.

(Consume hasta morir: Relatos sobre cosas que aún no están en venta)

sábado, 24 de marzo de 2012

Las partículas elementales

Podriamos imaginar que el pez, sacando de vez en cuando la cabeza del agua para boquear el aire, percibiera durante unos segundos un mundo aéreo, completamente distinto..., paradisíaco. Por supuesto, tendría que regresar enseguida a su universo de algas, donde los peces se devoran. Pero durante unos segundos habría intuido un mundo diferente, un mundo perfecto: el nuestro.



Michel Houellebecq. Las partículas elementales

viernes, 23 de marzo de 2012

Los perros románticos

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.

Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.

Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.


Roberto Bolaño

jueves, 15 de marzo de 2012

Libertad

Eres paloma blanca. Eres paloma gris.
Eres ceniza invisible.
No cortes tu vuelo, paloma, y vuela libre.
Serás para los demás paloma negra, paloma inúltil.
Para tus palomos, paloma gris.
Pero cuando vueles libre, paloma, siempre serás paloma blanca para ti.


[Manolillo Chinato]

lunes, 12 de marzo de 2012

Luna

No se por donde hay que empezar, y seguramente al final tampoco sabré como hay que terminar. Nunca se me dio bien decir la última palabra (nunca me gustaron las últimas palabras), tampoco empezar de cero, pero lo he hecho y lo volveré a hacer.
 
"Hubo una vez un camino, con flores, con hierba seca, con hojas o con nieve. Fue hace mucho, pero aun así recuerdo que fue aquel año, aquel día, aquel segundo que yo creí infinito (porque soy una inconsciente del pasar del tiempo y de los cambios, y siempre lo seré), pero que se acaba. Recuerdo también auqel cielo azul, más azul que nunca y aquel sol; pero también recuerdo aquellas estrellas, más estrellas que nunca, y aquella luna, desde allí contigo..."
 
Se que tu dolor nunca será el mío, que las nubes de algodón en las que vivo nunca harán tanto daño como tus espinas, ni siquiera en el peor de los momentos. Por ello no soy quien para protestar por casi nada pero déjame que comparta una parte de tu dolor, aunque sea pequeña.
Me lo merezco, porque tú si que estás entera en mi cuerpo, al igual que tus espinas en ti, en cada hueso, en cada célula, lo mismo siento yo. Mi memoria se ahoga como tus venas, tu propia ausencia es cada vez más insoportable, y va haciendo daño a tu cuerpo, pero también a tu alma.
Me lo merezco porque tu presencia se ha convertido también en mis espinas, flotando sobre mi cabeza, y cuando tu sombra deje de salir, caerán en mí como tu en la tierra, cada vez más hondo, cada vez más lejos del mundo.
Por ello déjame que llore cuando tu llores y ría cuando tu también lo hagas porque no se hacer otra cosa, ojala supiera pero no sé.
Déjame tener miedo y asustarme como siempre he hecho, déjame que no entienda nada que nunca quise entender, déjame dejarte a veces, y sonreír, déjame ser feliz algún día en el que tu faltes, déjame oler esas flores y no llorar, seguir aquel camino y no retroceder.
Pero sobretodo déjame hacer todo esto sin olvidarte nunca, déjame que todo lo que tu has dejado en mi corazón y en mi alma nunca se vaya y que aquello que algún día yo sea, lleve tu esencia y bañe cada día este mundo mío de nubes de algodón.
Siento tantas cosas que me desbordan, tengo tantas ganas de gritar que no me salen las palabras, tanto miedo a perderte que no puedo avanzar. Pienso en mí y te veo, como reflejo de todo lo que me has enseñado, pero también de todo lo que nunca quisiste que sepa, y que yo no quiero saber.
Pienso en la vida y en todo lo que conlleva, su destino final, para ti y para nosotros y no entiendo, es una de las cosas que nunca quisiste enseñarme y que yo nunca quise aprender.

Nuria

¿Amor?

¿Amor?
Que sabrán los poetas y sus
míseras bocas de amor
que doctrina habrá en acariciar pieles
desde sus versos de mierda,
sus falsas vidas,
sus supuestos afligidos semblantes,
de sus torturadas vidas me río yo,
porque yo he visto poesía en las
caras y los días de los míos,
en callos y sudores,
en enfrentadizas miradas a un mundo
que no vereis ni en el más abyecto de
vuestros sonrosados sueños,
en pieles tatuadas por soles navajeros y
vientos del sur,
yo he visto poesía en madrugadas en vela,
en las paredes de mi casa,
he visto poesía huir de papeles, dogmas y
métricas, poesía sin lágrimas,
sin malditismos ni presunción alguna,
una poesía de pan y agua,
de te quiero porque sí,
la que me trajo vida y se la llevará,
la que te ofrezco, mundo de mierda,
mientras viva.



Kutxi. León manso come mierda

jueves, 8 de marzo de 2012

Vida

Ya perdoné errores casi imperdonables.
Trate de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas ,
mas también yo decepcioné a alguien

Ya abracé para proteger .
Ya me reí cuando no podía .
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos .
Ya llamé sólo para escuchar una voz .

Ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y ...

Tuve miedo de perder a alguien especial
y termine perdiéndolo
pero sobreviví
Y todavía vivo
No paso por la vida.

Charles Chaplin

miércoles, 7 de marzo de 2012

Ese arte bastardo de las calles

Blek le Rat

"Ese arte bastardo de las calles, tan menospreciado que apenas es capaz de despertar nuestra curiosidad, tan incierto que las inclemencias del tiempo lo pueden borrar de un brochazo, se convierte en una escala de valores.
Su ley es vinculante, pone patas arriba todos aquellos sistemas estéticos que costó tanto introducir. La belleza no es el objetivo de su creación, sino que es su recompensa. Ante tal confrontación, ¿qué queda de las obras contemporáneas?"

Pablo Ruiz Picasso
Conversaciones con Brassaï (1964)

Los problemas del mundo

Un científico que vivía preocupado con los problemas del mundo estaba decidido a encontrar los medios para aminorarlos.
Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día su hijo de 7 ańos invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar.
El científico nervioso por la interrupción le pidió al nińo que fuese a jugar a otro lado.
Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.
De repente se encontró con una revista en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: como te gustan los rompecabezas te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie.
Entonces calculó que al pequeńo le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas escuchó la voz del nińo que lo llamaba calmadamente. Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo. Al principio el padre no creyó en el nińo. Pensó que sería imposible que a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes.
Desconfiado el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un nińo.
Para su sorpresa el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. Cómo era posible? Cómo el nińo había sido capaz de hacerlo? De esta manera el padre preguntó con asombro a su hijo
- Hijito tú no sabías cómo era el mundo cómo lo lograste?
- Papá (respondió el niño), yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre que sí sabía como era.
Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo.


Gabriel García Márquez

martes, 6 de marzo de 2012

Parábola del suicida

EPÍLOGO DE ESPERANZA (VI)


¡Daño en el alma!
¡Rasgad las vestiduras!
¡Esquilas sonad!
¡Llamad para el Gran Juicio
de la quema de herejes! Que aquí
respira un brujo que quiere
con su voz rasgar las tumbas
abrir las heridas
y quebrar los mármoles.
Se dice prisionero
y llama al Hombre.
Se dice músico de la Justicia.
Fabulista de la Anarquía.
¿No te das cuenta de que nadie
nadie
oye la golondrina que hurga sus conciencias?
¿No ves que tenemos al Hombre
perfecta y socialmente ordenado?
¿Qué ofreces tú?
¿Pan?
¿Agua?
¿Amor o estrellas?
¿Qué ofreces tú?
Nosotros tenemos contento al Hombre
con el supremo orden del dinero
lujo
licor
comodidad
de no pensar
en lo que ignora.
Nosotros todo lo vendemos.
Pata ti todo está perdido.
El ventral punto
de la escritura
es ya un dique
que separa las ideas
por colores.
El Hombre está ya
inútil de gritar.
Es un ciudadano
prensado por colores.
El Amor está
matemáticamente pensado
es cuadrícula
violación silenciosa
de cadera por altura.
El Hombre es una ficha de colores
con brazos que creen
agitar unas manos libres.
El Hombre es un hilo sonriente
de nuestra máquina dentada
que lo cose
que lo remienda
que lo desmadeja.
Las letras y las claves musicales
se agrupan por colores.
Todo está vendido.
La libertad
es un florido laberinto.
La política
un comercio de justicia e ideales.
Todos tienen su color —rojo o azul—
para creerse libres.
¿Desesperas?
¡Libre! ¡Libre y engañado!
Bien llena la panza. Inútil la cabeza
y bien cubierto de oro y maldiciones
llovidas de un dios castigador.
Siempre con el hacha vengadora
dispuesta sobre su cabeza.
Libre pero inconsciente. Bien dispuesto
al ataque último
de la perfecta técnica
de la perfecta guerra
de categorías
de la perfecta destrucción.
Tenéis al Hombre bien encadenado
a vuestros esquemas de orden y concierto.
Bien uniformado por vuestros bien uniformados
y valerosos generales que mantienen
un orden social vendido con la sangre
y pagado con cadáveres cronometrados.
Mas yo os advierto. Os amenazo
con otro Hombre que nace del agua contra ellos.
El Hombre de la Verdad. El Iluminado.
El Perseguido. El Loco. El Encarcelado
por reírse de vuestros fusiles locos.
El único soberano
de sus actos
de sus sentimientos
de su belleza.
El único soberano
de su amor
y de su odio.
El Hombre de la lucha.
El Hombre y pico
frente a vuestro hombre y pala.
El Hombre que con su palabra
arrasará vuestros templos de Mentira.
El que hará temblar a los verdugos
y derribará el patíbulo con su anárquica
ilusión de construir un Hombre nuevo.
El Hombre que se gestiona a sí mismo
para no acabar congestionado.
El Hombre feliz que no tiene camisa y ama
al Hombre que desea vivir en Libertad.
Y yo os advierto. Os amenazo
co un Hombre solitario que yace
entre los versos. Un licor viscoso
que anega vuestras gargantas y empaña
el más profundo tuétano.
Un Hombre que yace donde pululan las palabras
de la anarquía poética. Nada más que un Hombre
en el que no entra
la cultura trucada y alienante
la técnica apátrida que desborda
y obstruye inútilmente los sentidos.
El Hombre que yace con la Humanidad
y sus agobios de aniquilamiento.
El Hombre que respira amenazado
por el ser o el no ser
esclavo o libre
carne o hierro.
El Hombre del Amor y la caricia.
El Hombre que levanta entre sus manos
un dalle que corta y besa.
El Hombre que levanta entre los puños
un grito de Libertad.
Es el Hombre-Dios
El Hombre-Independiente
El Hombre-Cristo
El Hombre-Pueblo
que escupe su dolor en vuestros ojos.
pobrezayluz.blogspot.com/

lunes, 5 de marzo de 2012

Alicia en el País de las Maravillas

Alicia: ¿Qué camino debo tomar?
Gato: Eso depende del lugar al que quieras ir
Alicia: No se hacia dónde me dirijo
Gato: Entonces no importa el camino que tomes


Lewis Carrol (1872) “Alicia en el País de las Maravillas”



domingo, 4 de marzo de 2012

La lógica del caracol

"El caracol construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra las espiras cada vez más amplias; después cesa bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión dieciséis veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal, lo sobrecargaría. Y desde entonces, cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esta ampliación de la concha, fuera de los límites fijados por su finalidad. Pasado el punto límite de la ampliación de las espiras, los problemas del sobrecrecimiento se multiplican en progresión geométrica, mientras que la capacidad biológica del caracol sólo puede, en el mejor de los casos, seguir una progresión aritmética".



Ivan Illich

viernes, 2 de marzo de 2012

Consume hasta morir

Cuando estaba en casa encendía el televisor y cambiaba de canal cada cinco minutos.
Cuando se sentía solo buscaba compañía en el chat.
Cuando tenía sed se bebía un zumo en pack individual.
Cuando quería demostrar lo que valía, salía a dar un paseo en su coche.
Cuando tenía un problema en el trabajo sólo lo hablaba con su psicólogo.
Cuando quería ser solidario compraba un bono de ayuda a una ONG.
Cuando quería participar en algo cogía su móvil y votaba a su cantante favorito marcando el 6645.
Cuando estaba triste buscaba la tarjeta de crédito en la cartera.
Cuando tenía frío nadie le arropaba.



Contrapublicidad: Consume hasta morir.
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